Ayer oí otra vez, por parte de mi colega experto veterano Josep Giralt que dirige clusters de empresas multisectoriales para la exportación, actividad focalizada a los mercados de América latina… < Miguel, te puedes creer que hoy muchas empresas, sobre todo en Catalunya, con verdaderas posibilidades de exportar, aún hoy son reacias a hacerlo y se acomodan en un equivocado conformismo y incluso viendo como se produce un deterioro y pérdida de su negocio ante el evidente mercado que se está encogiendo. Tienen “miedo a salir”, asumen su falta de preparación para internacionalizarse. Tienen un gran temor a abrirse a potenciales colaboradores bien formados que les pueden ayudar por su falta de mentalidad en la delegación de funciones. ¡No le gusta abrirse de los demás…> ¿Qué ideas?, y sí, aún fijadas en la mente del los empresarios a estas alturas del siglo XXI.
Esta frase fue pronunciada por el Presidente de La Caixa Isidro Fainé en la última reunión de CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos) celebrada en Pamplona ante 1.600 directivos. Nueve recomendaciones surgen como la doctrina del management que requiere, la compleja situación de la sociedad industrial, y que además coinciden plenamente con la naturaleza del pensamiento y ejecutiva LEAN,
El emprendedor pyme, que sea capaz de emplear su inconsciente y hacerlo trabajar en procesos cognitivos complejos, tendrá esas buenas ideas diferenciadoras que el mercado aprecia y hoy demanda. El hombre en el tiempo evolutivo ha sobrevivido gracias a los dictámenes de su inconsciente durante miles de años. Y, ahora ante la crisis y la globalización, la situación no es distinta para el “hombre empresario”. Escenarios distintos, pero la misma concepción para sobrevivir.
Una persona que de droga, vive en el “ahora”. Obtiene un bienestar o placer que detecta bioquímicamente en su cerebro. Quién actúa con codicia continuada, caso común en economistas y políticos protagonistas de la actual crisis económica, tienen que haber estado recibiendo también placer en su toma de decisiones, como explicación a sus desmanes financieros. Han actuado solo con su sistema “impulsivo”,



