La singularidad de de la formación pro-margen, se basa en aprender, en cada una de las áreas de la empresa donde se gestiona el margen. Como quien los gestiona son personas, se cultiva un “tacto o método emocional” para lograr que las mismas potencien su mente y su voluntad resolutiva. No siempre será sencillo …
Además de estas cinco actividades : La necesidad del cliente como objetivo; Cultura Lean para eliminar lo innecesario; Las personas como actores a favor del cliente; Premiar la iniciativa y la proactividad; La mejora continuada como el día a día.
Para focalizar todo esto, hace falta implementar el proceso en sus cuatro fases del programa para el cliente sobre: Estado actual; Eficiencia; Efectividad; Innovación.
Predecir nuestras diferencias con la competencia en la estrategia global no es suficiente. Hay que ser coherente en los datos y saber en qué diferimos, nuestras fortalezas y debilidades. El futuro está en el mercado potencial, que demandará productos diferentes a los de hoy y prestaciones en servicios y condiciones, que ni sospechamos actualmente. Se venderá sólo en aquellos lugares y a aquellos clientes que sepan apreciar nuestra diferencia en el producto o en la garantía como empresa.
La clave esta en saber mover estos cinco vectores de trabajo son:
- La dirección general, destinada a activar diferencias para crear valor
- La comunicación, focalizada en captar clientes potenciales
- La dirección estratégica, para activar la inteligencia empresarial
- Practicar el benchmarking
- Y los recursos humanos, para integrar nuevas generaciones.
Los factores que deben cuantificarse como valor para fortalecer la competitividad del margen son:
- Los costes: reducir en todas las áreas donde se gestione el margen como una doctrina que debe estar implícita en la misión empresarial y objetivada en las distintas direcciones funcionales.
- La expansión: determinar la economía de escalas y su efecto en los costes, la previsión de crecer en aquellos productos que están sujetos a materias primas de valor fluctuante que, si se encarecen, pueden acortar el margen.
- La diferenciación por producto: el precio lo pone el mercado. Los productos son novedad sólo una vez. Por ello el factor diferenciación es circunstancial: nada más nacer, tiende a morir. Por otro lado, la diferenciación es fortalecer las posibilidades del margen. La comparación del valor de la diferenciación en el promedio de las industrias concurrentes en el mismo mercado marca el dato de la vida de la “diferencia”, tiempo en el que se debe trabajar en desarrollar la siguiente. Lo que pueden pagar los clientes es la cota económica para ajustar los nuevos desarrollos. En los mercados por explorar, los precios los ponen las marcas domésticas, que ya operan en los mismos. Lo mismo ocurre en la expansión hacia nuevos territorios.
La fuerza para lograr las mejores oportunidades en estos tiempos de crisis está en la alianza entre el cliente y nosotros. Ajustar ambos la forma de trabajar en la innovación y el aprovechamiento del talento de las personas a todos los niveles. En Fujitsu es un ejemplo de aplicación conceptual de forma natural en sus proyectos.
¿Porqué desarrolló Fujitsu Sense And Respond®?…


